sábado, 30 de abril de 2011

Estrategias de resistencia para unir a los profesionales independientes (freelancers)*


ANNA CURCIO
La crisis económica está afectando a toda la fuerza de trabajo y propone a las sociedades de ayuda mutua como el baricentro de un renovado estado social. Una entrevista con la investigadora y activista Sara Horowitz.
Empresas que cierran, mientras otras anuncian inminentes fracasos. Gigantes de la industria automovilística que pasan la gorra para recibir ayuda del Estado. No se trata del apocalipsis, sino de los síntomas  dramáticos de una crisis tan profunda, como esquiva en sus efectos a mediano y largo plazo. Pero si la pérdida de empleo para los obreros azules tiene un trasfondo cultural y de análisis que se explica, una densa niebla envuelve al "trabajador independiente" estadounidense. En los últimos meses, han llegado tímidas señales de este mundo, las que incluso se producen en la red, donde hay numerosos  sitios y blogs dedicados a los trabajadores del conocimiento; se trata de trabajadores que a menudo tienen contratos de trabajo aunque sin alcanzar la forma de trabajo dependiente.
Sara Horowitz es una abogada laboralista criada en una familia de sindicalistas neoyorquinos en el clima de los años sesenta. En 2003 fundó "Freelancers Unión", la primera organización de trabajadores autónomos  en los Estados Unidos. Tal vez la experiencia familiar le aportó un dato: las formas clásicas de la organización sindical han sido superadas y deben ser repensadas. La Unión fundada está luchando por la identificación y el reconocimiento de las instancias del trabajo autónomo y para hacer frente a la crisis financiera, está tejiendo una verdadera red de rescate y auto-protección para sus miembros, un ingreso seguro para los trabajadores: una especie de welfare autónomo  basado en una combinación única de ahorro y crédito. Encontramos a Sara Horowitz en la sede de la Unión en Nueva York para discutir sobre la crisis financiera, su impacto en el trabajo autónomo y la forma en que la Unión tiene la intención de abordar la situación.

La actual crisis financiera mundial está mostrando, si no el fin del neoliberalismo, por lo menos un momento de gran dificultad. ¿En qué medida el "quiebre" de la economía está afectando las formas de vida y de trabajo de los "freelancer"?

Los freelancers (trabajadores independientes) se han visto afectados en gran medida por la crisis económica. Una encuesta entre los miembros de la Unión en septiembre mostró que el 52% tiene más dificultades para pagar las facturas en el último año, el 13% renunció al seguro de salud porque ya no podía sostener los costos, mientras que el 29 % tuvo que reemplazar su plan de salud por otro más barato, aunque con menos beneficios. A raíz de la crisis, por otra parte, el 86% de nuestros miembros han tenido dificultades para encontrar trabajo, y visto reducir las posibilidades de acceder a los pequeños préstamos y otras formas de crédito para sostener sus propias actividades. Muchos han visto desaparecer sus programas de pensiones complementarias al cabo de unos meses. En muchos aspectos los “freelancers” encuentran las mismas dificultades económicas que enfrentan otros trabajadores estadounidenses, pero son mucho más vulnerables porque no tienen una red que los proteja de la caída. Ellos deben comprar su propio seguro de salud, fondo de jubilación y prever los gastos diarios en los períodos de desempleo. Con la crisis financiera se registró un aumento de la inseguridad en el empleo, y muchos han establecido sus propios botes salvavidas a través del ahorro o mediante el uso de tarjetas de crédito para comprar artículos de primera necesidad o para pagar las cuentas. En 2007 el 44% de los miembros utilizaban la tarjeta de crédito para estos gastos, en 2008 el 53% veía a la deuda de la tarjeta de crédito como una amenaza, mientras que el 27% pospusieron o retrasaron el pago de tarjeta de crédito. Muchos simplemente han dejado de pagar el dinero de sus fondos de pensiones.

Invirtiendo aquella imagen dominante de la fuerza de trabajo contemporánea como víctima de la codicia de las bolsas,  podemos quizá considerar el uso del crédito como un proceso ambivalente: ciertamente es una amenaza a la disponibilidad de ingresos en el futuro, aunque también es una forma - perversa - de acceso a las necesidades inmediatas que no están garantizados por estos ingresos y status social. Una suerte de financiarización del welfare ...

La crisis financiera es una demostración que el libre mercado sin control no protege a la sociedad. Dicho esto, sin embargo, no se puede afirmar -como sostienen los sindicatos tradicionales – que es necesario invertir el curso, insistiendo para que el gobierno se prepare mejor para dirigir la economía. Se trata más bien de actualizar las herramientas keynesianas. Depositar la plena confianza en el mercado y en el Estado nos refiere a la visión del mundo de la era Reagan, que colocó al individuo en relación directa con las principales instituciones, haciendo caso omiso de la capacidad de los grupos sociales para proteger y promover las necesidades de las personas. En los EE.UU. tenemos una larga historia de las sociedades de ayuda mutua y de las organizaciones del voluntariado quienes a través del poder de los números lograron beneficios para sus miembros. Pero no es este el caso de las entidades que actualmente gestionan la protección social. Ya se trate de organismos gubernamentales o sin fines de lucro, ninguna de estas instituciones es compatible con las necesidades de las personas. La gente debe ser capaz de referenciarse en las estructuras de mediación capaces de negociar una plataforma de protección social y sostener necesidades específicas. Aquí concurren las asociaciones de voluntarios y de ayuda mutua que pueden conectar a los sujetos con las redes sociales a fin de garantizar formas de seguridad.

Durante mucho tiempo, "Union freelancers", ha subrayado la necesidad de repensar la política y las fromas actuales de organización del trabajo. ¿Qué impacto tuvo la crisis financiera sobre tal estrategia política?

La crisis económica ha hecho surgir entre los trabajadores autónomos una preocupación común, que se ha traducido en una mayor identificación con la Unión y una creciente voluntad de organizarse y movilizarse para mejorar su capacidad contractual con los responsables políticos. "Freelancers Unión" adopta una estrategia que se basa en el mercado, sin depender de la financiación gubernamental. Y esta estrategia ha resultado adecuada dada la enorme cantidad de dinero gastado recientemente por el gobierno federal para estabilizar el sistema financiero, una medida que probablemente pondrá en riesgo la posibilidad de una reforma social radical. Siguiendo este enfoque, y para apoyar el freelancer para hacer frente a la crisis económica, la Union está trabajando en una propuesta para asegurar los ingresos de los trabajadores por cuenta propia no incluidos en los planes de apoyo para el desempleo. Se trata del "Fondo de Estabilización de los Ingresos", que tiene por objeto afrontar la discontinuidad de los ingresos de los freelancers (trabajadores independientes) garantizando la estabilidad económica y la continuidad del trabajo. A partir de una encuesta entre los miembros de la unión se han sentado las bases para el establecimiento de un fondo para la continuidad de los ingresos. Este gira en torno a tres principios básicos: las altas tasas de intereses, impuestos bajos y una política que establece un acceso mínimo a los ahorros. Para crear ese fondo de "Union freelancers" se asociará con una compañía financiera. El objetivo es crear un nuevo modelo de vehículo de ahorro sobre el modelo de los beneficios de los certificados de depósito, aunque renunciando a los gastos de la gestión de carga. Todos los trabajadores por cuenta propia inscriptos en el programa, que ayuden con mil dólares a una cuenta de ahorros, recibirán un crédito de trescientos dólares destinado a reembolsar el pago de las tasas por depositar en su "Fondo de Estabilización de los Ingresos." Después de dos años, el empleado tendrá ahorros acumulados durante tres meses de ingresos igual al salario mínimo fijado en el estado federal. Los expertos creen que el Fondo puede efectivamente hacer frente a la volatilidad de los ingresos adecuados típicos de los períodos de crisis.

Hay otras herramientas que la Union haya puesto en marcha para apoyar el freelancer para hacer frente a la crisis?

Desde que la crisis financiera se extiende a todos los sectores económicos, lo que resulta en el aumento de las dificultades para el profesional independiente, los miembros de la Union han empezado a comerciar entre ellos para hacer frente a los difíciles tiempos económicos. A través de nuestro sitio le damos la oportunidad para que los miembros se pongan en contacto entre ellos e intercambien servicios. Por ejemplo, muchos miembros ofrecen descuentos como una táctica para atraer a nuevos clientes; se han construido redes para encontrar trabajo y se han patrocinado y promovido diversos eventos. Pero, como hemos visto, una forma de aumentar los recursos financieros en tiempos de crisis es a menudo, por desgracia, aquella de limitar el costo de planes de ahorro y de pensiones y servicios médicos, con todos los riesgos que ello conlleva en el sistema de los EE.UU.

* De "Il Manifesto", 24 de diciembre 2008
 Traduc. César Altamira

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